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LAC-TAS-20    
Alexitimia, Intervención    
     

 
Alexitimia: cruzando el puente entre la teoría, la investigación y la clínica
 
Lunazzi, Helena Ana
Universidad Nacional de La Plata (UNLP)
 

 

"El cuerpo es la parte del alma que se conoce con los cinco sentidos". William Blake

"Los Instrumentos de evaluación psicológica se deben construir con Rigor Experimental pero administrarse e interpretarse con Actitud Clínica." Michèlle Montreuil (1995)

"Todo el vivir ocurre desde el emocionar como fundamento. No hay vivir sin emoción porque la emoción es, desde la operacionalidad, vivir, Ia configuración dinámica de la corporalidad(...)" Maturana, 1990.

 

Aspiramos que este artículo pueda mostrar el enlace entre el desarrollo del constructo Alexitimia y su evaluación y el fuerte reclamo actual por articular la teoría psicoanalítica con investigación empírica. Además deseamos, subrayar la relevancia de la evaluación psicológica como medio de verificación empírica y construcción de conocimiento. La conceptualización y validación del constructo Alexitimia, del mismo modo que las nuevas tecnologías, permiten detectar dimensiones en los pacientes de utilidad para sus psicoterapias no tan visibles previamente.

 

1.- Psicoanálisis e investigación empírica

Son numerosos los psicoanalistas que reclaman la investigación empírica de sus asunciones (Kandel, 1999, Robins, Gosling y Craik, 1999, Masling, 2000), Bornstein, 2010, 2017, Bornstein y Huprich 2015, Kernberg, 2006, 2015, Bram y Yalouf, 2015, Luyten, Blatt y Corveleyn, 2006y Luyten, 2015). Entre ellos algunos mencionan que la escases de validación para indagar los alcances y limitaciones de sus formulaciones teóricas, sería responsable de la decreciente presencia de trabajos psicoanalíticos, en las publicaciones especializadas y en los espacios formativos académicos. En un tratado sobre biología y el futuro del psicoanálisis publicado hace más de una década, Eric Kandel , premio Nobel, destacó que el aspecto más frustrante del psicoanálisis es su fracaso para evolucionar científicamente, específicamente su falencia para desarrollar métodos objetivos para probar sus formulaciones (Kandel, 1999, citado por Taylor, 2013).

En este mismo tenor, Masling (2000) titula su documentado artículo "Investigación empírica y la salud del Psicoanálisis" poniendo de relieve que ya las ideas psicoanalíticas no son más las dominantes. Comenta en especial un informe de febrero de 1999 en "American Psychologist", de Robins, Gosling y Craik que merece nuestra especial atención, pues revisaron cuatro importantes áreas de contenidos de la Psicología, -la ciencia cognitiva, la neurociencia, el conductismo y el psicoanalisis. Estos autores señalaron que la producción en revistas contemporáneas de psicoanalisis no parece alcanzar a la corriente de la psicología científica, y comentan que " El psicoanálisis parece constituir un campo que se nutre de sí mismo" (Robins, Gosling y Craik, 1999, pags. 123 y 124, Yalouf, 2015).

No dudamos que la introducción de métodos de verificación en teoría psicoanalítica, puede resultar controversial, así, Patrick Luyten, Sidney J. Blatt y Jozef Corveleyn en 2006, plantean que se encuentran en el psicoanálisis dos culturas divergentes, la hermenéutica y la positivista. Se tratarían de culturas muy diferentes, una más clínica en orientación, que se centra más en el significado e interpretación, basándose principalmente en el tradicional método del caso. La otra más orientada a la investigación, centrada tratando de elucidar, relaciones de causa y efecto, basándose principalmente en métodos prestados de las ciencias sociales y naturales. En ese artículo se repasa la historia de esta división y de sus argumentos, se discuten pros y contras, sobre las posibles contribuciones de la investigación empirica. Cada vez más, al parecer, las críticas referidas al estatuto científico del psicoanálisis están siendo respondidas por la investigación empírica. Esto ha contribuido a un creciente reconocimiento dentro de la comunidad científica sobre la credibilidad de aspectos de la teoría psicoanalítica y de la efectividad del tratamiento psicodinámico (Luyten, Blatt, y Corveleyn, 2006). Sin embargo, dentro de la comunidad psicoanalítica, hay preocupación de que este incremento en la cantidad y calidad de la investigación empírica sobre conceptos psicoanalíticos, presente el riesgo de crear una unilateralidad empírica. También temen que la investigación empírica sistemática pudiera reactivamente, guiar a aislamiento intelectual, fragmentación, estancamiento y ortodoxia.

Ahora bien, adicionalmente otros autores que toman en cuenta la tendencia polarizadora descripta, recomiendan el pluralismo metodológico. Si se asumiera esta postura podría conducir a una comprensión enriquecida del proceso clínico y al desarrollo de nuevas metodologías de exploración para investigar las complejas hipótesis psicodinámicas. Tambien, el pluralismo metodológico ayudaría a cerrar la brecha entre las previamente citadas dos culturas psicoanalíticas y además la distancia entre investigación y práctica clínica. Pocos temas provocan tanta discusión y polémica en psicoanálisis como este debate sobre el papel de la investigación empírica (Bornstein, 2005, Hauser, 2005, Green, 2000).

La contribución de las técnicas de exploración psicológica, puede ser enorme y significativa y desborda ampliamente los objetivos escuetos del diagnóstico diferencial. Los resultados que de ella se desprenden pueden tanto inscribirse en la investigación empírica de los supuestos psicoanalíticos como a aportes concretos en la llamada Psicología de la Salud. Este enfoque se orienta a aplicarlos los resultados de las investigaciones con técnicas psicológicas a la promoción de la salud y al bienestar, a la limitación de los riesgos de enfermar, a la atención de las personas en situación de enfermedad, a la rehabilitación de las secuelas, y además, el mejoramiento de los servicios de salud. Como sabemos, la Psicología de la Salud, consiste en la rama aplicada de la Psicología que se dedica al estudio de los componentes subjetivos y de comportamiento del proceso salud–enfermedad y de la atención de la salud (Morales Calatayud, 1999).

En una reflexión sobre nuestra propia disciplina, la evaluación psicológica, evocamos los trabajos seminales de Rapaport y Schafer en la Clínica Menninger. Ellos, anticiparon en la decada del sesenta a la evaluación psicológica como aliada de la necesidad de verificación diagnóstica por parte del psiquiatra y equipo de salud y como métodos inestimables para la investigación teórica del funcionamiento psíquico (Schafer, 1948/1980, 1954, Rapaport, 1960, 1970, Rapaport, Schafer y Gill, 1965)

Pareciera sin embargo, que recien últimamente en nuestro país, en la medida en la que se afirma la necesidad de tomar en cuenta resultados objetivos científicamente avalados, la evaluación psicológica podría más activamente ser convocada para aportar evidencia en los diagnósticos, servicios de psicoterapia y administración de tratamientos.

 

2.- El Constructo Multidimensional Alexitimia.

2.1. Alexitima

Graeme Taylor, Profesor de Psiquiatría de la Universidad de Toronto y Hospital Mount Sinai y Titular del Instituto de Psicoanálsis Contemporáneo , uno de los autores de las Escalas Toronto de Alexitimia (TAS) afirma que "El ejemplo de Alexitimia muestra como contar con instrumentos confiables y válidos para evaluar un constructo psicoanalítico no sólo provee sostén a la validez del constructo, sino que además aporta una oportunidad para que se desarrolle un amplio abanico de otras investigaciones empíricas que pueden proporcionar hallazgos clínicamente relevantes" (Taylor y Bagby, 2013). Entre estas investigaciones podríamos mencionar, estudios correlacionales que clarifican la naturaleza de las relaciones con otros constructos psicoanalíticos, estudios experimentales que evalúan hipótesis propuestas sobre déficits subyascentes, estudios con imágenes cerebrales que identifican los correlatos neurológicos del constructo, investigaciones con gemelos y mellizos, que investigan en qué medida puede relacionarse etiológicamente el constructo con factores genéticos, estudios para evaluar la eficacia de distintas intervenciones psicoterapéuticas. Pueden aplicarse varios procedimientos estadísticos como el análisis factorial confirmatorio (CFA), para evaluar en que medida es probable que se hallen presentes entre no pacientes y pacientes de distintas culturas y problemáticas, los factores que componen el constructo (Lunazzi y col. 2012).

Plantea, más adelante G.Taylor, que "Los hallazgos de la investigación empírica son de utilidad para el psicoanalista pues ofrecen una comprensión más amplia de pacientes que son difíciles de tratar, a causa de que tienen limitado reconocimiento de sus sentimientos, son proclives a los síntomas somáticos, a las conductas basadas en la acción, que resisten la exploración de su mundo interno inconsciente, que fallan en interactuar emocionalmente con el terapéuta y que producen contrastrasferencialmente sentimientos de aburrimiento, frustración y agotamiento."

Hallamos en los parrafos de Taylor las referencis esenciales del constructo polifacetíco Alexitimia, el cual al volver visible una categoría dimensional nueva, permite reconocer el agrupamiento de cuatro importantes rasgos de personalidad y ofrece evaluación e investigación empírica al amplioterritorio del pensamiento Psicoanalítico sobre regulación e integración de los afectos, en el funcionamiento psíquico. Los cuatro factores que integran la alexitimia son 1.- Dificultad para diferenciar sentimientos de sensaciones somáticas; 2.- Dificultad para comunicar los sentimientos; 3.- Limitada actividad de imaginación y fantasía; 4.- Pensamiento operatorio (atención dirigida a tareas concretas externas, como actitud opuesta a vincularse con la propia vida psíquica interna). (Taylor, 1984, 1995, Taylor, Bagby, Parker, 1997, Bagby, Parker, Taylor 1994, Bagby, Taylor, Parker y Dickens, 2006).

Notemos, que la definición de Alexitimia, que etimológicamente significa "Sin palabras para los sentimientos" (Sifneos, 1973), resulta muy reductiva respecto de abarcar la agrupación de rasgos que la componen. Banalizar la comprensión de la Alexitimia como "sin palabras para los sentimientos", oscurece la riqueza y eficacia del constructo.

El constructo Alexitimia fue conceptualizado por los psicoanalistas bostonianos P. Sifneos y Nemiah como fruto de su trabajo con pacientes psicosomáticos (Nemiah y Sifneos 1970, Nemiah, 1976, 1977) . Ellos tempranamente llamaron la atención al hecho de que un déficit afectivo parecía estar en la base de numerosos trastornos psicosomáticos (Sifneos, 1967, 1994). Sus trabajos comparten los desarrollados, paralelamente por P.Marty y M. de M´Uzan en la Escuela Psicosomática de Paris. Este último grupo definió el "pensamiento operatorio" (Marty y de M´Uzan, 1963), descripto como el cuarto factor de la Alexitimia cuando se elaboró la Escala TAS-26 (Taylor, 1984, 1995, Taylor, Bagby, Parker, 1997, Parker, Taylor, Bagby, 1998).

Las conclusiones de las investigaciones realizadas en Boston y Paris, son compatibles también con las observaciones e impresiones clínicas. Las personas con altos grados de alexitimia, emplean principalmente defensas primitivas, tienen una capacidad empática limitada , exhiben déficit en la mentalización y no responden bien a las psicoterapias interpretativas tradicionales.

2.2. Consideraciones etiológicas

En la investigación de la etiología de la alexitimia, se conjugan hoy muy activamente, propuestas teóricas e investigación empírica. Los temas principales indagan el alcance de los factores genéticos y hereditarios, los determinantes neurobiológicos y o ambientales y vinculares. Especialmente las interferencias y bloqueos de desarrollos cognitivos y afectivos saludables son temas que concitan profundo interés. Particularme, destacamos la importancia de los hallazgos de las investigaciones sobre trauma infantil y apego inseguro, factores generalmente asociados con déficits en el desarrollo afectivo y en su regulación.

Mencionaremos algunas de las principales corrientes. Desde el punto de vista teórico el trabajo de W.Bion, sobre la génesis, agénesis y disgénesis del pensar resulta fundamental. En sus trabajos se delinearon dos mecanismos básicos, usados para evitar las dolorosas o catastróficas ansiedades asociadas con el nacimiento del pensamiento (Bion, 1966). Tales mecanismos son la evacuación de los componentes a partir de los cuales nace el pensamiento o la conversión de ellos en pseudo elementos o falsos pensamientos. Testimonio clínico de estos mecanismos son el pensamiento disgregado y la enfermedad psicosomática (Fossati, Acquarini, Feeney, Borroni, Grazioli, Giarolli, Graham, 1988).

En el sendero de W.Bion, pero también en sintonía con los trabajos recientes en Neuropsicología de A. Damasio y continuadores, se destaca Wilma Bucci, con su conceptualización de la teoría del Código Múltiple y el proceso referencial, fundamental para la consciencia y el sentido de Self (Bucci, 2007, 2008; Damasio, 1994, 2003). En su teoría de código múltiple y el proceso referencial se examinan el nivel de conciencia y el sentido de si mismo (Self) planteando la yuxtaposición de sistemas subsimbólicos y simbólicos en los que se elabora la información incluyendo la información emocional. Las patología en la memoria de trabajo y en todas las formas de neurosis tendrían sus raíces en la disociación dentro de los esquemas de emoción. Esto se aplica en diferentes niveles para todas las formas de neurosis. El objetivo del tratamiento psicoanalítico es la integración de esquemas disociados, lo que requiere la activación de lo subsimbólico, incluyendo experiencia corporal, en la sesión, en las representaciones simbólicas de la experiencia presente y más allá asociativamente. En sus trabajos discute el papel del lenguaje en el cambio terapéutico, implicaciones sobre la represión, la resistencia, el proceso primario y otros conceptos psicoanalíticos (Marty, P. 1991, Bucci, 1997, 2008)

Otra importante corriente de estudios etiológicos se desprende de J. Bowlby (Bowlby, 1958,1960, 1969,1973,1980) dando lugar a la Teoria del Apego, con el énfasis en las consecuencias deficitarias o saludables de los buenos vínculos de la madre, padre y ambiente en la infancia temprana. Esta corriente, subraya la importancia de que el infante cuente para su desarrollo con "una madre suficientemente buena" , con capacidad de empatía, sostén duradero y estabilidad afectiva, D. Winnicott, con cierta distancia respecto de las enseñanzas de S. Freud predominantemente centradas en la lucha interna por las viscisitudes de los impulsos, llama la atención sobre el sentimiento de soledad, el niño sano, los estados vinculares desde la dependencia absoluta a la independencia relativa, el juego, la creatividad, la trasicionalidad y muchos otros tópicos (Winnicott, 1958,1965,1972,1991). La madre suficientemente buena, es aquélla que se adapta a las necesidades del bebé, sin ser muy intrusiva o por lo contrario, distante e indiferente. En las funciones maternales, Winnicott antepone el concepto de función frente al del sujeto que la realiza (madre, padre o sustituto). La función implica una acción , un movimiento que posibilita un proceso, más allá del individuo concreto, biológico, que realiza el cuidado materno. De ahí que las falencias en las funciones de manejo, sostén y presencia se hallarían en las fuentes de las dificultades de integración afectiva en el desarrollo psíquico (Howes, Hamilton, 1992; Jurist, 2005).

En la línea que subraya la importancia etiológica de factores vinculares y ambientales, caben citar los estudios que identifican padres Alexitímicos con hijos autistas (Heaton y Reichenbacher, 2012). La asociación altamente significativa entre Abuso físico por alguien cercano y cáncer en 13.092 encuestados, (Fuller-Thomson y Brennenstuhl, 2009). Tiempo antes ya se había planteado la asociación todavía entonces intrigante, entre Maltrato (comprende un abanico de abuso físico y sexual, negligencia o disfunción familiar) asociado con un gran espectro de enfermedades crónicas y síntomas somáticos funcionales, diabetes, artritis, asma y bronquitis crónica, enfisema y cardiopatías (Felitti et al., 1998). Otras investigaciones revelan la relación estadísticamente significativa entre Apego desorganizado y trastorno límite de personalidad y otros trastornos disociativos, se informa con abundante evidencia que una gran proporción de pacientes con trastorno límite de personalidad (TLP) han sido expuestos a alguna forma de abuso (73%), o negligencia o abandono (82%) P. Patrick y P. Fonagy, demuestran distorsiones considerables de la representación de apego en individuos con este trastorno (Fonagy, 1997, 2002, 2011; Patrick, 1994, Lunazzi, 2013). Característicamente, todas las investigaciones en Desorden de Personalidad Antisocial y Psicopatía, presentan alta alexitimia (Liotti 1992, 2006 ; Cassidy, 1994; Dutra et al., 2003, Hesse y Main, 2006). Cuestión que hemos hallado también comprobada en nuestras investigaciones de adictos judicializados, administrando conjuntamente TAS y Rorschach (Lunazzi, Urrutia, García de la Fuente, Elías, Tonin, D Alessio, De la Fuente, 2010), en sujetos con sobrepeso crónico, (Lunazzi, 2001), con artritis reumatoide (Lunazzi, 2006) y en otras enfermedades psicosomáticas (Lunazzi et al., 2012). Una confirmación por lo opuesto puede también hallarse en las investigaciones cuyos resultados demuestran los positivos efectos sobre el desarrollo del pensamiento simbólico y la capacidad de mentalización, cuando se cuenta con apego seguro (Meins, Fernyhough, Russell, 1998; Main, Hesse, Kaplan, 2005).

Otro importante autor a mencionar, es James Grotstein (1986), quien en una postura integracionista, intenta dar luz sobre algunos tópicos que se entrecruzan y problematizan entre los enfoques psicoanalíticos que venimos de describir. J. Grotstein, propone lo que llama un nuevo paradigma en Psicopatología: "La Psicología del Desvalimiento: trastornos de la Regulación del sí mismo y de la Regulación de las Interacciones". Busca, reunir las teorías del conflicto (de poder entre las fuerzas impulsivas y las defensas) y las de déficit (Impotencia, Desvalimiento o desamparo) con los hallazgos de la neurobiología. Este autor realiza un gran esfuerzo de integración, retomando el concepto de descatectización de Freud y basándose en la contribución de muchos autores ( Winnicott, 1958, 1965, 1972, 1991; Reich,1960, Bion, 1962,1963,1965,1970, Balint, 1968, Bowlby, 1969,1973, 1980, Broucek, 1979, y Kohut, 1971, 1977,1978, 1984), los cuales revisa en sus textos (Grotstein, 1986, 1990).

Formando parte de las investigaciones etiológicas, es interesante señalar los difíciles estudios que buscan en la Alexitimia, establecer asociaciones o posibles determinaciones hereditarias. (Cooper, 2005; Rutter, 2006) . Una investigación con 8785 mellizos daneses, concluye que los factores hereditarios tendrían una influencia de cerca del 30%, cuestión que se hallaría de acuerdo con otras investigaciones que informan algo semejante en lo que respecta a rasgos de la personalidad (.Jø′rgensen, Zachariae, Skytthe, Kyvik, 2007).

Es oportuno también mencionar investigaciones que buscan poner en evidencia los correlatos neurológicos de la Alexitimia (Moriguchi et al., 2006, 2007, Matsuda y Komaki, 2007, Franz et al., 2008).También cabe mencionar las investigaciones con multimétodos evaluativos, para indagar la validez discriminativa del constructo (Porcelli, P. 2004;Bagby, Taylor, Parker, Dickens,2006; Porcelli, Mihura, 2010; Luyten, Fonagy, Lowyck, Vermote, 2012; Lunazzi, 2013).

2.3. Adaptación argentina de la Escala LAC-TAS-20 (Latinoamerican Consensual Toronto Alexithymia Scale)

Dos grandes interrogantes promovieron el interés que nos llevó luego de casi dos décadas de investigaciones a lograr la adaptación de la Escala TAS-20 para que estuviera disponible en nuestro país. Nos preguntamos, 1.- ¿Sería la Alexitimia, un nombre nuevo para algo ya conocido? 2.- ¿Podría un cuestionario que se describe como auto administrable, aportar conocimiento valioso, para los rorschachistas y proyectivistas?

Las características integrantes del constructo Alexitimia han sido operacionalizadas en diferentes instrumentos de medición psicológica, incluyendo escalas de auto-informe, cuestionarios evaluados por el observador, entrevistas estructuradas y tests proyectivos. El más comúnmente utilizado actualmente es la Escala de Alexitimia de Toronto, cuestionario de auto-informe, de 20 ítems (TAS-20), el cual presenta escalas de 3 factores (Factor 1: Dificultad para distinguir sentimientos de sensaciones corporales; Factor 2: Dificultad para comunicar los sentimientos; Factor 3: Pensamiento Operatorio).

Como antecedentes de nuestra propia adaptación, dispusimos de la Adaptación para Argentina de la TAS-26 (Casullo, 1990, Sivak y Wiater, 1997). Tal como referimos previamente y durante los años 1996 a 2006 realizamos en la Cátedra Psicodiagnóstico de la Universidad Nacional de La Plata, varias Exposiciones y Proyectos de Investigación con Multimétodos, incluyendo la TAS-26. (Lunazzi et al., 2000, 2001, 2006). La alusión a Multimétodos implica que se utilizan simultáneamente varias técnicas de evaluación psicológica, creando un dispositivo que al explorar distintos niveles del funcionamiento psíquico, permite reconocer su compleja trama (Meyer, 2008 citado en Lunazzi, 2017).

Tomando en cuenta que la Escala Toronto de Alexitimia de 20 ítems (TAS-20), consistía en una versión psicométricamente superadora respecto de la TAS-26 ( Bagby, Parker, Taylor,1994) y se estaba empleando internacionalmente, comenzamos a utilizarla en nuestras nuevas investigaciones, con no pacientes, otros pacientes psicosomáticos y adictos. Estos últimos mediante la administración simultánea del Rorschach Sistema Comprehensivo, para estudiar sus postulados déficits de mentalización (Lunazzi y col. 2010)

La TAS-20 ha sido traducida y sometida a validación cruzada en muchos idiomas diferentes, lo cual ha permitido la realización de investigaciones sobre la Alexitimia y la comparación de hallazgos investigativos de diversos países. Se la tradujo al Alemán, Árabe, Chino, Coreano, Danés, Español (España),Español (Sudamérica), Griego, Farsi (persa), Finlandés, Francés, Francés Canadiense, Hebreo, Hindi, Holandés, Húngaro, Italiano, Japonés, Lituano, Noruego, Polaco, Portugués (Brasil), Portugués (Portugal), Ruso y Sueco.

Con el objetivo de desarrollar una Escala que pudiera ser uniformemente aplicada en Latinoamérica, evitando los sesgos lingüísticos introducidos por distintas adaptaciones circulantes tanto en España como en países hispano parlantes, se formó un equipo de trabajo integrado por la Dra. Ana Peréz San Gregorio y el Dr. Eduardo Fernández Jiménez de la Universidad de Sevilla, los autores de la TAS, G. Taylor y M. Bagby y la Dra. Helena Ana Lunazzi de la Universidad de La Plata. El grupo compartió el interés y el esfuerzo por ofrecer técnicas de evaluación psicológica rigurosamente adaptadas, que no distorsionen la comparación de resultados obtenidos en diferentes países y muestras e investiguen la validez de constructo (Clark y Watson, 1995).

Varias problemáticas debieron ser atravesadas para lograr la Adaptación, especialmente diferencias culturales en relación con contestar autoinformes y también, diferencias metodológicas derivadas de las adaptaciones previas circulantes en Argentina con la escala (TAS26). La administración de la TAS-20, al igual que la TAS-26, aunque es presentada como cuestionario de autoinforme, al ser aplicada a pacientes y no pacientes de educación media o baja, habitualmente ofrece una comprensión dificultosa. Retomamos aquí lo expresado en el epígrafe inicial por Mireille Montreuil, la TAS-20, requiere ser administrada con cualidad clínica, explicando al entrevistado a menudo, el significado de las preguntas, de modo de obtener resultados confiables y válidos. En nuestra experiencia salvo en sujetos con educación superior o con experiencia en responder cuestionarios likert de 5 alternativas, (LAC-TAS 20, Taylor et al., 2012) la versión más sencilla de tres alternativas (Lunazzi, Alessio y Tonin, 2007, desarrollada en la UNLP) se vuelve mucho más confiable en poblaciones de nuestros hospitales comunes. Realizando estudios comparativos y correlacionales los resultados evaluados mediante tres alternativas, proporcionan resultados satisfactoriamente semejantes que cuando se administran las 5 alternativas a sujetos con educación superior. M. Casullo propuso adaptar la escala original TAS-26 de 5 a 3 alternativas, en nuestro país, según explicó "En nuestro medio resulta mucho más accesible" (Casullo 1990).

Dijimos anteriormente que se trata de un constructo dimensional, lo cual implica que debemos esperar grados de presencia o no de Alexitimia, establecidos según los punto de corte correspondientes. Estas diferentes magnitudes van a variar entre los sujetos administrados desde ser portadores de Alexitimia Definitiva (puntuaciones totales en la escala ≥ 56) Alexitimia Indefinida (puntuaciones totales en la escala entre 45-55) y No Alexitímico (puntuaciones totales en la escala ≤ 40).

Cada ítem de la escala recibe una puntuación, según la respuesta exprese "Totalmente en Desacuerdo", " Moderadamente en Desacuerdo", "No sé, ni de acuerdo ni en desacuerdo", "Moderadamente de acuerdo" o "Totalmente de acuerdo" por ejemplo, el Ítem 3 "Tengo sensaciones corporales que ni los médicos las entienden", según la respuesta se le asignarán: 1, 2, 3, 4 ó 5 puntos. A los efectos de la confiabilidad de las puntuaciones también hay 4 ítems cuyo puntaje se asigna de modo inverso.

Informaremos a continuación algunos resultados obtenidos y compararemos los puntos de corte de nuestra adaptación con los de muestras internacionales de no pacientes y de pacientes psicosomáticos. {ver tabla 1} {ver tabla 2} {ver tabla 3}. Una ilustración de ejemplos mucho más amplia, al igual que la escala propiamente dicha, pueden encontrarse en "Alexitimia, cruzando el Puente entre la Teoría, la Investigación y la Clínica" (Lunazzi, Taylor, Bagby, Sivak, 2012).

La elaboración de la LAC-TAS-20, fue cuidadosamente supervisada por dos de sus autores, Graeme Taylor y R. Michael Bagby, e incluyó estudios de análisis factorial confirmatorio (CFA), resultando psicométricamente rigurosa, por lo que tenemos la satisfacción de ponerla a disposición de nuestros colegas para su empleo clínico o en investigaciones. (Lunazzi, Taylor, Bagby y Sivak, 2012).

 

3.- Contribuciones al psicoterapeuta

Según evaluación de la OMS en el año 2020, las patologías psicosomáticas ocuparán el primer puesto dentro de las enfermedades más difundidas en la población, ocupando "las depresiones" el segundo lugar. Estamos entonces, abordando problemáticas de gran actualidad las cuales ampliamente comprenden los déficits de regulación afectiva y mentalización, la clínica de las Adicciones, la Psicosomática, la conducta actuadora con riesgo auto o hetero destructivo, muchas de ellas podrían ser claramente diagnósticadas al evaluar alexitimia definitiva. En ellas la intervención psicoterapéutica requiere sostenerse del adecuado diagnóstico clínico. Los diagnósticos clínicos de estas presentaciones son multidimensionales y complejos, de allí la importancia de contar con evaluaciones en batería de exploración psicológica afinadas. Según precisan

Taylor y Bagby (2013) "Los hallazgos de la investigación empírica son de utilidad para el psicoanalista pues ofrecen una comprensión más amplia de pacientes que son difíciles de tratar, a causa de que tienen limitado reconocimiento de sus sentimientos, son proclives a los síntomas somáticos, las conductas basadas en la acción, resisten la exploración de su mundo interno inconsciente, fallan en interactuar emocionalmente con el terapeuta y producen contransferencialmente sentimientos de aburrimiento, frustración y agotamiento" (Taylor y Bagby, 2013, p.p.163).

En tanto operadores de la Salud Mental, nos preocupa la Psicología de la Salud, a la que sabemos le conciernen los estudios sobre factores de riesgo, implicancias contextuales, prevención y promoción de la salud y rehabilitación. Es, por ello, creemos, particularmente importante que los tratamientos psicoterapéuticos se apoyen en estudios de diagnóstico que permitan sustentarlos, así como evaluar y anticipar su eficacia. Los autores que conceptualizan la Psicología de la Salud destacan dentro del "conjunto de contribuciones educativas, científicas y profesionales de la disciplina de la psicología a la promoción y mantenimiento de la salud, la prevención y el tratamiento de la enfermedad, la identificación de los correlatos etiológicos y diagnósticos de la salud, la enfermedad y las disfunciones relacionadas y el análisis y mejora del sistema sanitario y formación de políticas sanitarias" (Morales Calatayud, 1999).

Siendo la alexitimia un factor de riesgo en las enfermedades del tipo que sean, tal como mencionamos, particularmente en los trastornos somatoformes, de la alimentación, las sociopatías, abuso de sustancias, psicosomáticas, ataque de pánico, etc., pues su presencia indica que al reducir la circulación y significación de la información proveniente de las señales del mundo interno y externo, interfiere en los procesos de autoorganización y reorganización del organismo en su historia y ambiente. Pensamos que la evaluación de la Alexitimia proporciona un recurso valioso para el equipo de salud, el psicoterapeuta, el psicoanalista y además para aquéllos abocados a la psicología de la Salud (Morales Calatayud, 1999).

Importante para el Psicoterapeuta es que distinga que quienes presentan alexitimia definitiva difícilmente sean neuróticos inhibidos, que reconozca en ellos la presencia de su escasa instrospección, su escasa conciencia de la dimensión subjetiva de la enfermedad y su escaso reconocimiento de cómo los acontecimientos internos y externos los afectan (Ruesch, 1948; Krystal, 1979, 1982, 1988, McDougall, 1982; Lecours y Bouchard, 1997, Taylor, 2003, Bouchard, 2007). Hacerse cargo psicoterapéuticamente de la gran limitación de estos pacientes para interpretaciones con metáforas y que se vuelve necesario proceder, estimulando, sensibilizando y apuntando a la construcción de lazo interpersonal. En ello recurrir a todos los recursos disponibles como la obediencia, la racionalización y la sobreadaptación para favorecer la adherencia al tratamiento. La tarea psicoterapéutica apuntará a ayudar al paciente a identificar las emociones ocultas actuantes en sus síntomas y manifestaciones, para ampliar el reconocimiento de ellas en él y ayudarlo a asociar y reconocer cómo lo afectan en las interacciones que lo rodean.

Son objetivos psicoterapéuticos desarrollar el reconocimiento afectivo y la nominación del sentimiento respectivo. Puede pensarse este diseño de intervención como una terapia de prótesis, donde se deben prestar al paciente funciones psicológicas que carece, poner palabra donde no la hay para reconocer sensaciones corporales y diferenciarlas de sentimientos. Algunos terapeutas hablan de esta terapia como de "maternaje", en el sentido de prestar sostén, aportar enseñanza recurriendo a las contribuciones de todo recurso psicoterapéutico como rol-playing, psicodrama, tareas corporales, manuales y musicales, cognitivas, grupos de reflexión e intercambio, intervenciones que contribuyan a construir espesor en un psiquismo de déficit.

 

Reflexiones finales

En el presente la evaluación e intervención en este tipo de demandas es creciente, y consideramos necesario que los psicólogos conozcan instrumentos confiables y válidos de diagnóstico, conocimiento que debe estar acompañado de una revisión y actualización conceptual que permita al evaluador la acabada comprensión de las diversas e infinitas presentaciones de las subjetividades (Meyer, 2008).

Las evaluaciones mediante multimétodos implican el reconocimiento de que ninguna técnica por si sola puede informar sobre diversos aspectos y niveles de funcionamiento psíquico. En consecuencia acompañar a la TAS-20 de la administración conjunta de una técnica proyectiva, como la Técnica de Relaciones Objetales de Phillipson (T.R.O.) o de la Técnica Rorschach, adaptadas a nuestro propio contexto cultural, permitirán contar con una lectura diagnóstica más completa y compleja.

Ahora, retomando las dos preguntas que dispararon nuestra investigación (punto 2.3 en este artículo) 1.- ¿Sería la Alexitimia, un nombre nuevo para algo ya conocido? 2.- ¿Podría un cuestionario que se describe como Auto administrable, aportar conocimiento valioso, para los Rorschachistas y Proyectivistas?

Contestamos concluyentemente que sí, que el constructo Alexitimia, es una nueva categoría diagnóstica, fruto de un largo derrotero investigativo de autores psicoanalíticos, categoría de ágil y profundo contenido, que facilita el puente entre el reconocimiento clínico y la explicación en sus fundamentos teóricos, A la vez con la capacidad de promover muchas nuevas investigaciones.

También contestamos, que según nuestra experiencia, la LAC-TAS-20, es efectivamente un instrumento confiable y válido. Que administrado e interpretado clínicamente contribuye ricamente al diagnóstico diferencial, el que debería anteceder a las planificaciones de los tratamientos psicoterapéuticos.

 

Referencias

Bornstein, R. (2005), Reconnecting psychoanalysis to mainstream psychology: Opportunities and challenges. Psychoanal. Psych., 22, 323–340.

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